¿Hay que impedir que el pequeño se chupe el dedo para dormir?

Chuparse el dedo con más de 2 años no tiene nada de excepcional. El ritmo de la succión permite que el niño se relaje, que se libere de sus tensiones para encontrar una gran paz interior.

Al chuparse el dedo, el niño lucha contra una profunda sensación de soledad o de desamparo, e incluso de temor. Tal vez los niños tímidos y emotivos se chupen más el dedo que el resto. Lo que es cierto es que las niñas parecen cansarse antes que los niños.

Algunos psicólogos creen que los varones demuestran con ello cierta dificultad para relacionarse con su padre. Un poco más de proximidad, de atención, de ternura y de valoración pueden ayudar a tranquilizar a estos niños.

Chuparse el dedo también puede marcar una regresión momentánea (debido al nacimiento de un hermano o a una separación prolongada de los padres). Pero solo debes preocuparte si tu pequeño se chupa el dedo todo el día, apartado de los demás, y si deja de jugar, no participa en nada y parece soñar despierto.

De todos modos, en la mayoría de los casos, este gesto de consuelo desaparece de forma espontánea, aunque en alguna ocasión pueda llegar hasta casi la adolescencia.

¡Así que paciencia! Porque cualquier exigencia para acabar con este gesto está condenada al fracaso. Las reprimendas y las burlas van en contra de la única solución para que deje de chuparse el dedo: hacer que se sienta seguro.

Fuente: Zzzzz. Mi bebé duerme bien | Imagen: El bebé: instrucciones de uso

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *