¿Por dónde empezamos: por la fruta o por la verdura?

Es normal que surjan dudas cuando llega el momento de iniciar la diversificación de alimentos. Pero no te preocupes, es más fácil de lo que parece y realmente no importa si empiezas por la fruta o la verdura.

Si el pediatra ya te aconseja ir introduciendo nuevos alimentos en la dieta de tu bebé, no desesperes. Mucha gente piensa que el hecho de empezar por la fruta en lugar de la verdura comportará que el niño prefiera los sabores con azúcar. Pero realmente no es así. Se trata de una tendencia innata y procede de nuestros antepasados primates que, como siguen haciendo nuestros primos, los monos, diferenciaban los alimentos comestibles –frutos azucarados y, por tanto, no tóxicos– de los vegetales dudosos de sabor amargo. Así, evitaban consumirlos si creían que podían ser tóxicos.

Así pues, el bebé siempre preferirá sabores dulces, independientemente del sabor que haya descubierto primero. Sin embargo, esta atracción no debe ser alentada a fuerza de endulzarlo todo creyendo que así se da placer al niño, ya que se corre el riesgo de que no tolere los alimentos en su estado natural.

Por lo tanto, no añadas azúcar a los alimentos que parece que no quiere comer: el agua, la leche, las verduras e incluso la fruta y los lácteos se consumen sin añadir azúcar. De hecho, la fructosa, el azúcar de la fruta, es mucho menos nociva que la sacarosa, el azúcar que se le añade.

Fuente: Ñam-ñam. Mi bebé come bien | Imagen: Larousse de los Padres

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