¿Qué es un slow cooker?

La Crock Pot, olla de cocción lenta o slow cooker, nació de la mano de Irving Naxon (nacido Irving Nachumsohn), que desarrolló la Naxon Beanery o Bean Pot inspirado por una historia que le contó su abuela, Tamara Kaslovski. Ella recordaba cómo, cuando era pequeña y vivía en Lituania, su madre la enviaba los viernes por la tarde a la panadería con una olla de cholent, un guiso tradicional de los judíos askenazís. El guiso se cocinaba con el aclor residual del horno de pan durante un día entero y la familia lo recogía al caer el sol, después de haber observado el sabbat. 

slow cooker olla A partir de ese recuerdo, Naxon pensó en construir un aparato portátil que, imitando el calor suave de ese horno de panadería, permitiera cocinar lentamente, durante muchas horas y a muy bajo coste en una cocina doméstica. 

En Estados Unidos, el slow cooker es un electrodoméstico habitual en las cocinas desde hace más de 40 años. Aunque su uso no esté aún extendido en España, la cocción lenta no es algo ajeno a nuestra gastronomía. ¿Quién no tiene referencias de esos pucheros y guisos hechos al amor de la lumbre, cocinados lentamente sobre la chapa de una cocina de carbón? La olla de cocción lenta entronca con la cocina de antes, aquella en la que se cocinaba durante horas y que un día desapareció con las prisas y la vida moderna.

Ventajas de la cocina en slow cooker

  • Los slow cookers son aparatos de bajo consumo. Si no fuera así, su existencia no tendría sentido, ya que los largos tiempos de cocción encarecerían los gastos mensuales y su uso terminaría por resultar inviable para muchas economías. En algunas ocasiones, las ollas de cocción lenta pueden sustituir al horno: completamente al cocinar bizcochos y preparaciones de repostería; o de forma parcial o total al cocinar piezas de carnes o aves, con el consiguiente ahorro de energía.
  • El slow cooking permite, en muchas ocasiones, cocinar sin estar presente, en diferido, e incluso sin hacer elaboraciones previas. ¿Imaginas cómo tiene que ser colocar unas legumbres y sus condimientos en la olla de cocción lenta, irte a dormir y encontrar la comida preparada al despertar? Quien dice dormir, dice trabajar o pasar el día fuera.
  • Una cocción de calidad que respeta los alimentos. Cocinar en slow cooker es conoer una nueva dimensión de la cocina doméstica. Las cocciones suaves consiguen que en nuestra mesa sirvamos platos exquisitos. Las carnes de segunda, esas piezas duras que tienen nervios, colágeno y grasa, se convierten en bocados suaves y tiernos que se deshacen en la boca, algo que no es tan fácil de conseguir en una cocción convencional. También la calma con la que se cocinan las legumbres impide que estas se muevan durante la cocción, con lo que al finalizar salen enteras y tiernas, con una textura de mantequilla. 
  • Es un electrodoméstico versátil. Llegas a la olla de cocción lenta pensando en platos de legumbres, caldos, carnes, salsas y algún que otro guiso, pero pronto ves que tienes ante ti un un estupendo baño María, una olla en la confitar carnes, pescados y boniatos, o hacer bizcochos y tartas saladas. También puedes infusionar aceites con hierbas aromáticas y especias, elaborar mermeladas, yogures o escabeches.

Receta slow cooker Marta MirandaA continuación compartimos con vosotros la receta del bizcocho especiado de calabaza, para hacer con tu olla de cocción lenta, extraída del libro de Marta Miranda Slow Cooker:

Ingredientes

  • 400 gramos de calabaza
  • 100 gramos de mantequilla
  • 100 gramos de azúcar
  • 150 gramos de harina
  • 16 gramos de levadura química
  • 3 huevos
  • 6 bayas de cardamomo
  • 1 anís estrellado
  • 1 pizca de sal
  • 1 pizca de pimienta negra recién molida
  • Spray desmoldante o mantequilla a temperatura ambiente
  • Azúcar glas

Elaboración

  1. Cubre el fondo y las paredes del slow cooker con papel de aluminio y asa la calabaza con el cardamomo y el anís estrellado colocados encima entre 6 y 7 horas en ALTA.
  2. Retira el cardamomo y el anís, y reserva.
  3. Extrae la carne de la calabaza y desecha la piel y las semillas.
  4. Presiona la pulpa de la calabaza con un tenedor hasta obtener una pasta. Ponla a escurrir en un colador durante varias horas para que se elimine el exceso de líquido.
  5. Precalienta la olla de cocción lenta en ALTA.
  6. Saca las semillas de 2 bayas de cardamomo y machácalas en un mortero junto a una punta del anís estrellado hasta que queden reducidas a polvo.
  7. Derrite la mantequilla al baño María o en el microondas a baja potencia. no debe quedar totalmente líquida.
  8. Bate los huevos y el azúcar con una batidora de varillas eléctrica hasta que se forme una crema de color claro. Incorpora la mantequilla a esta mezcla y bate durante un minuto más.
  9. Añade el polvo de especias, la sal y la pimienta negra.
  10. Separa 150 gramos de pulpa de calabaza asada, agrégala a la masa y mezcla con un golpe de batidora de varillas.
  11. Incorpora la levadura y la harina tamizada y mezcla a mano con movimientos suaves.
  12. Engrasa un molde con spray antiadherente o mantequilla a temperatura ambiente. Vierte la masa en el molde y coloca el molde en el slow cooker.
  13. Pon un paño de rizo sobre la olla y coloca la tapa encima. Tensa ligeramente el paño tirando de los picos.
  14. Cocina durante 1 hora 30 minutos en ALTA. Abre la tapa y traspasa el bizcocho con una brocheta de cocina. Si sale limpia, el bizcocho de calabaza estará hecho. Si aún sale masa pegada, cocina durante 30 minutos más.
  15. Desmolda en frío y espolvorea la superficie del bizcocho con azúcar glas.

bizcocho calabaza receta slow cooker

Recomendaciones

Aprovecha la noche para asar la calabaza y así optimizarás el tiempo de preparación, ya que este biacocho tiene dos fases de elaboración muy distintas: el asado de la calabaza y la cocción del bizcocho.

Esta es una receta larga por el tiempo de asado y el necesario escurrido de la calabaza. No seas impaciente y no te saltes ningún paso, planifícate bien y tendrás una buena recompensa dulce. Si te sobra pulpa de calabaza puedes congelarla para ahcer un bizcocho más adelante, añadirla a tus cremas de verduras o incluso integrarla en masas de pan.

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