¿Qué hace falta para redactar bien?

Para redactar, parece que basta papel y lápiz o Word y un documento en blanco. Pero para redactar bien hacen falta algunas cosas más. Daniel Cassany equipara la habilidad para construir un texto sólido, válido y comprensible con la de levantar una cabaña para pasar una noche y con la de orientarse entre dos puntos. Son aptitudes aparentemente sencillas que esconden una complejidad: descubrir que nuestro texto no dice exactamente lo que queríamos; es como si nos empapáramos dentro de esa cabaña una noche de lluvia o como cuando no llegamos donde queríamos y -¡horror!- descubrimos que nos perdimos en el camino.

Esa complejidad se puede resumir en algo muy sencillo: necesitamos unas instrucciones, un mapa. Lego e Ikea son los grandes abanderados de las instrucciones: podemos seguir su modelo. Seguro que por el camino nos encontraremos a grandes autores con muy buenos consejos de redacción: el citado Cassany, Alvar, Lázaro Carreter, Ramoneda, pero quiero que sigamos juntos otros pasos más sencillos.

Estas instrucciones van a ser tu guía, un mapa que te acompañe a lo largo de tu redacción para que no te pierdas, para que descubras en cada momento en qué fase estás, cuánto te queda por recorrer y los logros que vas alcanzando. Quiero que conozcas la guía antes de empear a usarla.

Vamos a verla:

Antes de nada: consigue papel y lápiz

Es fácil y barato. ¿Prefieres una pluma, un bolígrafo, una agenda Moleskine, un cuaderno hecho a mano? ¿Prefieres un programa o una app de mapas mentales, o abrir un nuevo documento en Word? Estupendo: hazlo, pero ten en cuenta que, cuando tenemos un problema que nos preocupa, una manera de evitarlo es irse por las ramas. No te entretengas en esto: papel y lápiz valen. Escribe, tacha y emborrona. Nadie escribe un mensaje correctamente a la primera.

Las 4 preguntas

1. ¿Qué quiero decir?

Para saber todo lo que queremos decir necesitaremos documentarnos e inspirarnos. Documentación para aportar datos y hechos, e inspiración al modo de Leonardo da Vinci: busca la interrelación de las cosas. Aquí nos arriesgaremos a aplicar una lluvia de ideas, sin miedo a anotar lo primero que se nos ocurra. No es momento de censurarnos, sino de crear. Y, ante todo, sinceridad: descubre lo que quieres decir en realidad y lo que NO quieres decir. Habrá sorpresas.

2. ¿Para qué?

¿Qué sentido tiene todo este esfuerzo al redactar tus ideas? ¿Has pensado sinceramente lo que quieres conseguir? Toda acción tiene un efecto. Piensa en lo que vas a provocar con la lectura de tu texto. Por supuesto piensa también en lo que NO quieres conseguir.

3. ¿A quién se lo voy a decir?

¿Cómo es mi público? Las personas a las que te diriges, las que te van a leer, las que van a reaccionar ante lo que tú expresas, tienen unos rasgos diferenciales: puede que sean más o menos uniformes, más variadas o absolutamente personales, pero tienes que saber mucho de las personas a las que estás escribiendo. Esto te abrirá muchas puertas para comunicarte mejor con ellas. Seguro que tienes con ellos puntos de contacto poderosos que suscitarán apoyo y empatía, y puntos débiles que puedes trabajar para conquistarlos. Pero también hay que evitar los estereotipos sexuales, machistas, homófobos y rasgos peyorativos sobre la edad, creencias o discapacidades.

4. ¿Cómo lo voy a contar?

¿A través de un documento? ¿De viva voz? El soporte lo es todo. El medio es el mensaje, recuerda. Cada tipo de documento o de presentación tiene sus propias estructuras, que te van a obligar a presentar tu mensaje de un modo determinado. Tu imagen, la física y la escrita, van a hablar por ti antes de que digas nada.

Con la lectura de Dilo bien y dilo claroel Manual de comunicación profesional redactado con la colaboración de Cálamo & Cran, vas a poder contestarte a todas estas preguntas y con todos estos datos podrás reorganizar tus ideas; hacerte una idea de la dimensión de tu texto; comprender a tu público y saber a través de qué ideas podrás ser más cercano a él, y, siempre, tener muy claro para qué estás contando todo esto.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *