Ana Vega responde a nuestro cuestionario

Ana Vega Pérez de Arlucea lleva años reivindicando la cocina de los años 60, 70 y 80 y habla sin temor de unos “platos viejunos” que ayudaron a los españoles a quitarse los complejos, les invitaron a ser creativos en la cocina y sentaron las bases del éxito internacional que hoy saborea, nunca mejor dicho, la gastronomía de nuestro país. Ana es autora del libro Cocina viejuna y ha respondido así a nuestro cuestionario:

Ana Vega - Cocina viejuna Larousse¿Cuándo empezaste a escribir?

Como todos los niños nacidos en los años viejunos y criados al son del “progresa adecuadamente”, supongo que a los 6 años. En serio y para ganarme la vida, muchísimo después. Aún me resulta deslumbrante que haya quien me pague por teclear.

¿Cuál fue el que tú consideras tu primer libro?

Seguramente alguno de Agatha Christie. Me pirraba por ellos y en cuanto ahorraba algo de la paga me iba a comprar uno nuevo de la colección.

Un recuerdo de infancia que te hace sonreír.

Cuando íbamos a comer a casa de mi tía-abuela Eulogi y ella me tenía ya reservado un vaso en la cocina con el líquido de la lata de espárragos. Lo bebíamos en secreto y sin que nadie nos viera, mientras terminaba de hacerse la comida.

¿Quiénes son tus autores preferidos?

Soy fan incondicional de un autor muy poco conocido, bilbaíno y tragón como yo y que escribía sobre gastronomía como los ángeles: Luis Antonio de Vega. Sorpresivamente (o no, que por algo soy de gustos nostálgicos) sigo disfrutando como una enana de las aventuras de Poirot. Todo el mundo debería tener un libro de Agatha Christie y un bocadillo de chocolate a mano.

¿Cuál es el último libro que has leído y que recomendarías?

Esto va a sonar a niña repipi pero prácticamente no leo ficción. Por gusto y por trabajo me dedico a devorar libros relacionados con la historia o la gastronomía y sus locuras. Los últimos, ‘Lo que vino de Oriente, las especias y la imaginación medieval’ de Paul Freedman y ‘Beberse la vida’ de Marcos Ordoñez, sobre los años de Ava Gardner en España. Los dos me han encantado.

¿A qué te dedicarías si no hicieras lo que haces?

Pues seguramente seguiría haciendo lo que hacía antes y para lo que estudié, diseño gráfico. Una profesión que la gente suele ubicar como molona y en la que me aburría como una ostra recocida.

Cocina viejuna - LarousseUn plato que te encante.

Los macarrones con chorizo.

Tu color.

El verde.

Una ciudad a la que siempre volverías.

A Londres. Y a León, que no tienen nada que ver la una con la otra pero me encantan.

En cinco años te gustaría…

Vivir de lo que hago ahora pero mejor, que no es poco.

Un proyecto que nunca llevarás a cabo.

Tener un restaurante.

Soñar sirve para… 

Cambiar de profesión, acabar haciendo lo que nunca creíste posible y, además, hacerlo bien.

Haber escrito libros te ha enseñado…

Que tener tu nombre en portada requiere de un trabajo extremadamente duro pero que afortunadamente el resultado es mucho mejor de lo que pensabas (¿esto lo he escrito yo? ¡Qué graciosa soy!).

Un rincón de tu ciudad que te encanta.

Los jardines de Albia.

Si yo fuera Presidente del Gobierno…

No lo sería nunca. Me parece un puesto en el que hagas lo que hagas saldrás escaldado.

¿Cualquier tiempo pasado nos parece mejor?

Por supuesto. Suele ser mentira pero tendemos a recordar únicamente lo bonito. Yo, en mi caso, he desconectado casi por completo las tardes que pasaba castigada frente a un plato de anchoas rebozadas (mi némesis). Si no, no hubiera podido escribir tan risueñamente este libro.

¿Sin qué crees que no podrías vivir?

Sin mahonesa.

¿En qué estás trabajando ahora?

En varios proyectos relacionados con la recuperación del patrimonio culinario

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