¿Debe seguirse una dieta líquida estricta?

Los beneficios de las sopas no deben impedir consumir otros alimentos sólidos. Una sopa tan solo a base de verduras trituradas, por muy sana y rica en nutrientes que sea, no constituye una comida equilibrada. Hay que completarla con otros alimentos ricos en proteínas y grasas buenas (por ejemplo, un poco de tofu y un puñado de almendras), o equilibrarla con las demás comidas del día.

Dieta líquida - LarousseDicho esto, puedes seguir un «régimen a base de sopa» durante unos días si deseas sentirte más ligero tras unos días de excesos en la mesa. Por supuesto, no se trata de seguir una dieta tan solo a base de sopas de verduras (y aún menos de frutas, que son demasiado ricas en azúcares) durante dos semanas con el único objetivo de perder peso. Escucha a tu cuerpo y actúa con sentido común.

No obstante, siempre es bueno fijarse unos objetivos razonables, como una «sopa al día» durante un período de tiempo determinado. ¡Piensa en todas las verduras que consumirás! Tienes varias opciones: prepara sistemáticamente una sopa como entrante o como verdura para acompañar tu plato, u opta por una comida a base de sopa para comer o cenar. Y si te gusta lo salado, nada te impide disfrutar de un cuenco de sopa como tentempié o, incluso, como en Japón, para desayunar.

Zoom en los ingredientes

Caldos

En vez de aguar la sopa, se recomienda usar caldo de verduras. Puede ser casero (si se prepara en gran cantidad se congela muy bien) o elaborarse con pastillas de caldo o en polvo. Decántate por el ecológico para evitar el glutamato monosódico (E621), un aditivo alimentario que puede tener efectos neurotóxicos. El miso, una pasta de soja y/o arroz fermentado de origen japonés, beneficioso para la salud y rico en vitaminas del grupo B y en enzimas, permite, asimismo, salar y aromatizar las preparaciones de manera natural. Opta por la versión en pasta mejor que en pastillas. Una vez abierto se conserva durante varios meses en el frigorífico.

Especias y hierbas aromáticas

Las hierbas aromáticas y las especias variadas, además de aromatizar deliciosamente las sopas, aportan una gran cantidad de minerales y antioxidantes. Las primeras, ricas en vitamina K y hierro, deben consumirse preferentemente frescas, en vez de secas. Las especias en grano (pimienta, cilantro…) son mejores recién molidas para preservar sus propiedades y sabor.

Ajo, cebolla, charlota

El ajo, la cebolla y la chalota, verdaderos superalimentos de la familia de las liliáceas, ofrecen un sinfín de beneficios. Desempeñan un papel de prevención contra los cánceres de estómago y de intestino; además, se cree que también ayudan a luchar contra el colesterol en sangre y poseen incluso propiedades antibacterianas. Sus sabores, solos o combinados, realzan de manera agradable la mayoría de las recetas.

Espesantes

Las patatas son ideales para conferir una textura cremosa a las sopas, pero no son las únicas… Prueba también con castañas al natural o leguminosas (lentejas, garbanzos, judías…), sobre todo las lentejas rojas, que se cuecen con bastante rapidez. Disfruta, además, de su riqueza en fibra, proteínas vegetales y minerales, en particular del hierro, el cobre, el fósforo y el manganeso.

Bebidas y cremas vegetales

Con su sabor ligeramente dulce, aportan cremosidad a las sopas y atenúan el sabor amargo de ciertas verduras de la manera más deliciosa. Al no contener lactosa ni proteínas de la leche, son muy digeribles y sustituyen muy bien la crema de leche clásica. Puedes variar y disfrutar de cremas y bebidas de soja, arroz, mijo…

Frutas de temporada

Para un toque exquisito y original, no dudes en añadir frutas de temporada en tus preparaciones. Endulzarán o realzarán la sopa de verduras más sencilla: naranja y zanahoria, manzana y remolacha, pera y apionabo… Saca partido a los cítricos en invierno para tomar el máximo de vitamina C y estimular el sistema inmunitario. Atrévete a mezclarlas y varía los colores para disfrutar de todos sus beneficios.

Cereales y oleaginosas

Triturados y tostados, son el toque de decoración indispensable para combinar una presentación estética con los beneficios nutricionales. Las nueces, las avellanas, las almendras y las semillas de calabaza, sésamo y girasol también pueden incorporarse directamente en las preparaciones y triturarse para espesarlas, como si fueran una harina o una fécula. Piensa también en las semillas germinadas (de alfalfa o rábano, por ejemplo), que son sobre todo ricas en vitaminas y pueden añadirse en los boles en el momento de servir para una hermosa presentación. Las encontrarás con los productos frescos en las tiendas de comestibles ecológicos y algunas grandes superficies. También puedes cultivarlas en casa en un germinador.

Tés e infusiones

Si se usan en sustitución del agua, permiten aumentar el valor nutricional y gustativo de las preparaciones. El té verde, en particular, es muy rico en antioxidantes: previene el envejecimiento de las células, ayuda a controlar el peso y a reducir los niveles de colesterol en Caldos detox Placer & Vitaminas - Laroussesangre. Es ideal en sopas de frutas, cuya acidez suaviza su ligero amargor natural. Prueba también las infusiones de hierbas aromáticas y de flores, como el tomillo, el romero o la lavanda, que combinan de maravilla con las frutas amarillas de verano.

Texto extraído del libro Caldos detox & sopas saludables de la colección Placer & Vitaminas.

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