El aprendizaje de las emociones es imprescindible para los niños, ¡pero no es tan sencillo!

Una emoción, para que se calme, se debe aceptar, escuchar y expresar. De lo contrario puede adquirir más intensidad y siempre acabará manifestándose a través de unos comportamientos más o menos adaptados.

Los últimos descubrimientos en neurociencias también han puesto de relieve que los niños no tienen la capacidad biológica de gestionar las emociones por sí solos. La región prefrontal de su cerebro, la que regula las emociones, todavía se está desarrollando. En cambio, su cerebro emocional (constituido, entre otros, por la amígdala, sede de las emociones) está completamente maduro ya desde el nacimiento. ¡Esto explica que los niños tengan una vida emocional tan rica!

Por tanto, los niños nos necesitan a los adultos para que les ayudemos a poner nombre a aquello que sienten y a calmar sus emociones. Enseñar a los niños a reconocer, expresar y gestionar las emociones es, sin duda, uno de los regalos más valiosos que les podemos hacer. Esta inteligencia emocional es lo que les permitirá establecer relaciones armónicas y convertirse en unos adolescentes seguros y unos adultos felices.

No es fácil acompañar las tormentas emocionales de un niño: una crisis de cólera que no entendemos, unos llantos que nos parecen irracionales… Sin embargo, la mentalidad ha evolucionado. Es decir, unos años atrás, la tendencia no era a expresar las emociones.

Incluso teníamos la costumbre de negarlas o reprimirlas, con frases como: «¡Solo lloran los niños pequeños!», «¡Eres malo cuando coges una rabieta!» o «¡El miedo es cosa de niñas!». Pensábamos que conceder cierto interés a las emociones todavía las exacerbaba. Hoy, gracias al adelanto de las neurociencias afectivas, sabemos que en realidad no es así, sino todo lo contrario.

Con la Guía Montessori de las emociones tu hijo acompañará a Lucas durante su viaje por la galaxia de las emociones. Descubrirá las 6 emociones más habituales en su vida de niño: la cólera, la tristeza, el miedo, la alegría, la vergüenza y el amor. Aprenderá a reconocerlas y a aceptarlas. Las experimentará mediante varias actividades creativas para aprender a expresarlas y también con actividades relajantes para calmarlas.

Guía Montessori de las emociones Larousse Editorial

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