¿Pero qué es eso de LA PERMACULTURA?

¿Y si nos aproximáramos a la naturaleza? No solo para protegerla y corregir los insensatos excesos del pasado y del presente, sino para sacarle partido con sabiduría, como lo hicieron siempre las generaciones anteriores. ¿Y si empezásemos de nuevo, pero con más mesura y más criterio, imitando a la naturaleza en su aspecto más sencillo, en su ciclo perpetuo (mientras no se entrometa el ser humano)?

Permacultura - Larousse

Para remontarse a los orígenes de la permacultura, hay que hacer un pequeño desvío por el hemisferio sur. Fueron dos australianos, Bill Mollison y David Holmgren, quienes teorizaron este método en la década de 1970. Era la época en que empezaba a denunciarse la brutalidad devastadora de la agricultura intensiva, y los estragos que dejaba a su paso: contaminación del agua y del aire, esterilización del suelo, impacto en las poblaciones locales… Por desgracia, el tiempo no ha hecho más que confirmar este infausto panorama.


En un clima que en retrospectiva podría parecer folclórico, vieron la luz muchas iniciativas para un regreso a la madre tierra. El enfoque más sensato consistía en afirmar que, puesto que la naturaleza llevaba millones de años alimentando y protegiendo al ser humano y todas las formas de vida, no dejaba de ser lógico inspirarse en ella para implantar un modelo que pudiese durar indefinidamente. Lo que se buscaba entonces, en la esfera de la actividad humana, era desarrollar un tipo de agricultura permanente (de «desarrollo sostenible» aún no se hablaba), y esa permanent agriculture se convirtió por contracción en la permacultura.

Amplitud de miras

La permacultura, como palabra y como concepto, se amplió inmediatamente. Puesto que el objetivo era orientar a la naturaleza, pero sin forzarla, la conclusión caía por su propio peso: un sistema de cultivo respetuoso y permanente solo podía inscribirse en un entorno amplio y natural. El método, en resumidas cuentas, debía consistir en crear un entorno beneficioso para el ser humano inspirándose en la naturaleza, y más en concreto en el ciclo permanente del bosque. Dado que, por otra parte, era el ser humano el principal actor, o como mínimo organizador, había que incluir en ese entorno sus actividades y necesidades. De acuerdo con ello, los modelos de permacultura incluyeron desde un buen principio fuentes de energía limpias, renovables y respetuosas con el medio ambiente, la gestión del agua, la presencia de fauna salvaje y de ganado… Todo ello en aras de la autosuficiencia alimentaria.

Mi primer huerto en permacultura - Larousse

Este texto ha sido extraído del libro Mi primer huerto en permacultura.

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