Tus deberes de ciclista

El bloguero Eben Weiss es la voz más divertida, sensata y autorizada entre los ciclistas de todas partes. Lleva informándose, criticando, entreteniendo y hablando sobre bicicletas y la comunidad ciclista desde 2007. En «Mi bici y yo» pone su amplísima experiencia y sus consejos al alcance de todos y en el siguiente texto, en concreto, nos explica cuáles son tus deberes como ciclista.

Mi bici y yo Larousse

1. Ten consideración con los peatones

La industria del automóvil nos robó las calles. Te acuerdas, ¿no? Pues antes del dominio de los coches, éramos nosotros la mayor amenaza de la vía pública, los que sembrábamos el terror con nuestros gigantescos biciclos entre los caballos y los niños que jugaban inocentemente con sus aros.

La situación, si prescindimos de los conductores, sigue siendo la misma. Debido a tu gran velocidad y sigilo, si no estás siempre atento a los peatones, corres el riesgo de torpedearlos. Con lo adictivo que es el ímpetu cuando se monta en bici, frenar casi parece contrario a cualquier lógica, pero no es excusa para no ceder el paso.

No te morirás por poner de vez en cuando el pie en el suelo. En cambio, el hecho de no hacerlo puede provocar graves perjuicios a alguno de tus semejantes.

Cuando tiene preferencia un peatón (es decir, casi siempre), tienes que dársela. En los pasos de cebra les corresponde a ellos ser los primeros. No los tomes por sorpresa. No vayas contra dirección. Acepta que hay peatones que cruzan en rojo y adapta tu manera de ir en bici a esta realidad. Evita las aceras. Si vas por espacios públicos muy concurridos, como un parque, ve despacio, con educación, y circula entre la gente como lo que eres, un intruso.

Ten consideración. No te abras paso de cualquier manera por las multitudes. Una de las grandes ventajas de las bicis es que permiten ponerse en «modo peatón» siempre que sea necesario. Sé uno de ellos, no su enemigo.

2. Ten consideración con los conductores

A veces la razón la tiene el conductor, no tú. Circula de modo previsible, anuncia tus intenciones en las calles con mucho tránsito y no obligues a los conductores respetuosos con la normativa (sçi, los hay) a frenar en seco, o a verse en la disyuntiva de matarte o dejarte lisiado. Se enfadan, y si hay algo que molesta a los conductores es tener que estar atentos.

Los ciclistas novatos pueden pecar de nerviosismo y ver peligros dode no los hay. No seas el típico ciclista cascarrabias que se exaspera por cualquier supuesto desaire. Deja que te adelanten los coches, si no es peligroso. Es verdad que hay muchos sitios dode tienes derecho a usar todo el carril, y en caso de necesidad está bien que lo hagas, pero no le cierres el paso a un coche solo porque sí.

3. Que tu objetivo sea la autosuficiencia

Aprende los principios básicos de tu bicicleta y del ciclismo. Mantenla en buen estado. Usa el candado. Sé previsor. Mantente al día. Sigue las noticias sobre bicis de tu zona. Sostén el espíritu de independencia colectiva en que se basa la grandeza del ciclismo.

No significa que esté mal pagar a alguien para que te arregle la bici, en caso de necesidad, ni que tengas que ser un forajido, pero sí que, como usuario marginado de la vía pública, es necesario que adoptes un enfoque de supervivencia.

4. Presta ayuda a los ciclistas que la necesiten

Si bien no es obligatorio saludar con la mano a todos los ciclistas con los que te cruzas, sí lo es prestarles ayuda en carretera. Si te encuentras a un ciclista en la cuneta, tienes que parar y socorrerlo como buenamente puedas.

5. No fastidies a los otros

No circules por caminos prohibidos. No molestes a los peatones. No hagas nada de los que a los articulistas tontos les encanta atribuir a los ciclistas, como ir por la acera y acosar a niños y personas mayores echando espumarajos por la boca.

6. Sé discreto

Montar en bicicleta es una actividad rayana en lo sublime, lo más parecido a volar sin perder el contacto con el suelo. Sin embargo, es importante no perder de vista dos cosas: (1) Montar en bici es tan sencillo que puede hacerlo hasta un niño de tres años, o sea que menos aires; (2) hay gente que lleva haciéndolo muchísimo más tiempo que tú, así que no te creas que lo sabes todo. Confórmate con ser uno más que monta en bici.

Un libro de Eben Weiss

Este artículo ha sido extraído del libro Mi bici y yo, la guía más completa para descubrir, disfrutar y no querer bajar de una bicicleta escrita por el neoyorquino Eben Weiss. «Una desternillante mirada a los pros y contras de la cultura ciclista» según la Revista People.

Imagen destacada: Alessandra Caretto

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