Un factor clave en jardinería: la ubicación

Sorprende el peso que puede llegar a tener la ubicación en el éxito de una composición en una maceta o un macizo. Un exceso de sol, menos sombra de la necesaria, una corriente de aire que no hace ninguna falta a las plantas… pueden hacer que la floración se resienta. Te explicamos todo lo necesario para que sepas plantar y colocar tus plantas en los mejores sitios.

Algunas plantas pueden crecer en interior tanto en invierno como en verano. A partir de febrero, la luz que se recibe en el interior de una casa es suficiente para los geranios de follaje decorativo, las suculentas, los pequeños narcisos precoces o los jacintos, siempre que se cultiven frente a una ventana muy luminosa. 

En otoño e invierno, puedes pasar al interior y cultivar dentro de casa plantas suculentas, cítricos (si no hace demasiado calor) y guindillas, así como todas las plantas clásicas de interior.

Otras plantas que tampoco toleran bien el frío van a estar mucho mejor en un invernadero o un porche poco caldeados (entre 5 y 10-12 ºC), ya que en el interior de las viviendas el ambiente resulta demasiado cálido y seco, y también acusarían la falta de luminosidad. Es el caso de la planta del curri (sobre todo sensible al frío húmedo), los heliotropos, la albahaca, los pequeños rosales enanos y los geranios de flor. Adapta los riegos a la temperatura: cuanto más frío haga en el porche o el invernadero, menos deberás regar. Por ejemplo, si en pleno invierno se 100 proyectos jardinería infalibles Laroussemantiene una temperatura de 4-5 ºC durante un mes, un aporte de agua es prácticamente inútil. Bastará con estar pendiente del estado de las plantas y del sustrato, y tener presente que es mucho más habitual que las plantas mueran por exceso de humedad en invierno que por falta de agua. 

Plantar directamente en el suelo

En primer lugar, retira las raíces pivotantes y rastreras de las malas hierbas (ranúnculos, hiedra, ortigas, cardos…). Descompacta la tierra con una horquilla o una horca de doble mango, sin removerla. Rastríllala para allanarla y cava hoyos en los puntos que elijas. Mezcla la tierra extraída con abono o mantillo. Servirá para volver a tapar los agujeros. Sumerge los tiestos con las plantas en un cubo de agua y déjalos en remojo durante 10 minutos. A continuación, descompacta las raíces, coloca las plantas en los hoyos y luego tápalos apretando la tierra con la mano. Evita hacerlo con el pie, sobre todo en el caso de plantas pequeñas con raíces frágiles. 

Plantas colgantes

100 Proyectos jardinería infalible LarousseLas plantas colgantes se secan enseguida porque están expuestas a corrientes de aire. Colócalas en un sitio bien resguardado del viento y no demasiado expuesto al sol y, sobre todo, no las cuelgues en un sitio muy alto para que regarlas no se convierta en un suplicio. Piensa, también, en lo que va a haber debajo, ya que las cadenas se pueden romper si hace viento o por el peso de las plantas y del sustrato mojado. Por ello, cuélgalas en un lugar sin riesgos y por donde no pase nadie. 

Terrazas y balcones

Las terrazas son jardines en miniatura, eso sí, con unas características un tanto peculiares: disfrutan de una especie de microclima, ya que las losas almacenan un excedente de calor que desprenden día y noche. Por lo tanto, hay que procurar que no se sobrecalienten en verano, sobre todo cuando hay tiestos de colores oscuros, que retienen el calor. En invierno, en cambio, la terraza es un lugar ideal para las macetas con plantas que no toleran demasiado bien el frío, sobre todo si se arriman las plantas a las paredes de la casa, que también irradian calor durante la noche. En los balcones, el agua de lluvia no llega a los tiestos, por lo que hay que regar más que en las terrazas a cielo abierto.

Alféizares

Los alféizares son ubicaciones maravillosas para las plantas pequeñas sensibles al frío, especialmente en la ciudad, donde el clima es más benigno, con noches en las que rara vez hiela. En un alféizar se pueden cultivar heucheras, salvia, pensamientos, alhelíes, ciclámenes, bulbos de primavera, helechos, coníferas enanas, guindillas, tomates cereza, heliotropos, tomillo, albahaca… Ten la precaución de proteger la parte superior del sustrato con algunos centímetros de paja de lino o de vainas de cacao, porque la lluvia proyectará el sustrato sobre los cristales y los ensuciará.

100 proyectos de jardinería infalibles LarousseExtracto del libro 100 Proyectos de jardinería infalibles ideal para pequeños jardines, terrazas, patios y balcones. Una guía práctica que sirve de inspiración y que, con el estilo pedagógico de un libro de cocina para principiantes, explica de forma sencilla y rápida cómo crear proyectos de jardinería, ya sean en tiestos para el balcón o la terraza, o bien directamente en la tierra, en un pequeño jardín.

 

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